La tragicomedia socialista
En los últimos siete años, los españoles con un mínimo de sentido común, hemos asistido a todo un rosario de despropósitos protagonizado por un gobierno con el perfil más bajo jamás conocido (al menos para mí) en la historia de este país.
El espectáculo desplegado por todos y cada uno de estos elementos que se autodefinen como progresistas ha sido ciertamente delirante hasta el extremo de que no es posible encontrar si un solo brote verde en ese desierto de desgobierno al que hemos estado sometidos desde Marzo de 2004.
Con un descerebrado en el puente de mando y una tripulación sobrecargada de incompetentes lo más lógico es que la nave permanezca a flote mientras dure la calma chicha. Pero cuando en la lona gima el viento y las olas se alcen con fuerza por babor y estribor entonces, sin pericia abordo, la nave termina naufragando.
Esto es lo que ha ocurrido ya en la España de 2011. A sólo dos semanas de una cita electoral, el paisaje es totalmente desolador.
En este momento hay varios temas que preocupan especialmente a la gente de este país: El desempleo masivo, el despilfarro generalizado y la injusticia a todos los niveles.
Por obra y gracia del desgobierno socialista somos líderes absolutos en paro y desempleo con cifras aterradoras que superan los cinco millones de parados. Más de un millón y medio de familias no cuentan con un solo ingreso malviviendo de la solidaridad de familiares/amigos y ayudas de la beneficencia. El paro entre los jóvenes es del 43%, los parados de larga duración y los que buscan el primer empleo corren el riesgo de no encontrarlo jamás, lo que supone, a estas alturas del siglo XXI, la pérdida de toda una generación. Este debe ser el estado de bienestar al que se refieren los sociolistos. O, ¿tal vez será el pleno empleo al que se refería el fistro Patatero? Y los sindicatos ¿dónde están? Callados como pecadores; no vaya a ser que pierdan los doscientos millones anuales de subvención gubernamental. Prebendas y apaños aparte. ¿Son estos los defensores del empleo o la voz de su amo?
Otro de los logros de esta plaga progresista es el déficit público que en tiempo record se ha disparado porque en su momento se han tomado decisiones totalmente contrarias al más común de los sentidos, como el subsidio de los 400 € y el gasto de quince mil millones de euros en un esquizofrénico y mesiánico plan e s (engaño sostenido) que “reduciría el paro en la construcción de forma sostenida.” Ya lo vemos…
La justicia ha pasado de ser un cachondeo para la ciudadanía a convertirse en un instrumento al servicio del gobierno que pone y quita jueces y fiscales a su antojo con tal de manipularlo todo. El ejemplo lo tenemos en un tal Pascual Sala que para justificar su nombramiento como presidente del tribunal constitucional le devuelve el favor a su partido y a su jefe, el gallego ministrillo de justicia, Caamaño, plegando las velas que Rubalcaba necesita para ponerse a favor de los terroristas y en contra de todos los demás. Esta decisión, inconcebible en un estado de derecho, es un palo durísimo para todos, menos para los Rubalcaba y cía. Y, en especial para las víctimas a las que ya se dice han vuelto a matar de nuevo. Ver para creer. Otra vez, volvemos a las andadas y los pistoleros se sentarán, cómodamente, en ayuntamientos y CC.AA porque un ministro chivato y colaborador de banda armada (cuyo destino debería ser la sombra de Herrera de la Mancha) lo ha querido.
Los terroristas llevan 40 años asesinando pero con un simple cambio de guión (no por convicción sino por interés electoral) los otros terroristas, los de estado, les dan el OK gratis a cambio de nada. ¿No sería más lógico ponerlos en cuarentena otros 40 años?¿A qué juega un gobierno sospechoso de TODO que nada tiene en su haber para presentar ante los electores? Se aplaude a América por la eliminación de Bin Laden y aquí, primero, se excarcelan terroristas, luego se les deja huir con y sin chivatazos indecentes y ahora se financia a los mismos terroristas que llevan cerca de mil asesinatos. Para mí está más que claro, CLARISIMO, que este gobierno monta toda la comedia del Tribunal Supremo para distraer la atención de una decisión ya pactada de antemano con los nacionalistas.
¿Y a esto le llaman democracia? No, por supuesto que NO. La democracia se basa en la independencia de los tres poderes del estado de derecho. Y esto en España, como se ha visto, es solo una ilusión.
En consecuencia, ni democracia ni estado de derecho; lo que padecemos en España es una dictadura silenciosa y represiva que ejercen unos indocumentados tramposos y corruptos cuyas barbaridades y mentiras alcanzan cotas inimaginables.
Y ESTO NO SE PUEDE CONSENTIR NI UN SEGUNDO MASSSSSSSSSSSSS.
Vigo, 9 de Mayo de 2011 José Miguel Pérez Seijo.
martes, 10 de mayo de 2011
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